dissabte, 12 d’agost del 2023

Aún así

 Recorrí medio mundo

con las chanclas viejas,

la piel quemada y curtida,

el crujir de mis huesos

y el cansancio de los años.


Pensé resistir ver más allá 

de la llamada a mi puerta,

para resetearme en el inicio,

como la brisa que desprende

el contoneo de las laderas

en el jardín de sus sabores.


Sobrevolé torpe y sin rumbo

con las alas sucias, débiles,

con el alma en el pico

y el peso de un frágil volcán 

sobre las rutas del querer,

los que llegan a los mares 

por valles de rios de lava

con los zumos de corazón 

y el erradico ojo de halcón.


Quise ser león y elefante,

pisar fuerte y tener garra,

decisorio, fiel y cerebral 

con las miradas fijas

ante la selva del Edén

donde se amansan las fieras.


Aún así, gané en el camino

abrazando su cálida áurea

con sus dulces amarguras.

Y hoy, me despierto del sueño

con la sábana arrugada,

en cada una de sus miles albas 

y compartidos atardeceres.